La ablación por radiofrecuencia es una terapia que usa ondas de radio para crear una corriente eléctrica. Esta corriente suministra calor a los tejidos nerviosos seleccionados en un intento de reducir los síntomas de dolor crónico que están asociados con diversas afecciones. La forma en que el calor se aplica al tejido nervioso deteriora o destruye los nervios, lo que resulta en una perturbación semipermanente de la transmisión de señales de dolor».

Qué esperar durante un procedimiento de ablación por radiofrecuencia

De principio a fin, todo el procedimiento tardará solo unas pocas horas.
Los pacientes pueden elegir entre anestesia local o una sedación leve , se colocarán sobre la camilla y el médico limpiará y esterilizará el área a inyectar, uego le administrará un anestésico local.

Cuando el paciente esté cómodo, el médico usará fluoroscopía para guiar una aguja hueca hacia el área que se va a tratar. Luego, el médico colocará un microelectrodo a través de la aguja dirigido al nervio que conduce el dolor .

Una vez que se coloca el microelectrodo, se enviará una corriente eléctrica para asegurar una posición adecuada. Cuando la colocación es correcta, el médico administrará un agente anestésico antes de calentar el electrodo para dañar el nervio.

Después del procedimiento de ablación por radiofrecuencia, los pacientes deben evitar la actividad vigorosa o levantar objetos pesados durante al menos 48 horas después.
Se recomienda un retorno gradual a los niveles de actividad regulares.

Posibles efectos secundarios

La ablación por radiofrecuencia se considera un procedimiento mínimamente invasivo de bajo riesgo con efectos secundarios potenciales limitados.

Sin embargo, como con todos los procedimientos, hay algunos efectos secundarios que pueden ocurrir.

Éstas incluyen:

  • Leve dolor de espalda NO relacionado con la condición que se está tratando
  • Hematomas, hinchazón o sangrado en el sitio de inyección
  • Infección en el sitio de la inyección
  • Reacción alérgica a cualquier esteroide (si se usa)
  • Entumecimiento de piernas o hormigueo
  • Aumento temporal del dolor

Los efectos secundarios anteriores se consideran leves y deben desaparecer en unos pocos días. Si persisten debe de consultar, especialmente si hay fiebre ya que puede indicar una infección.

En algunos casos, el primer procedimiento de ablación por radiofrecuencia puede no funcionar por lo un segundo procedimiento puede ser necesario.
Con el paso del tiempo los nervios se regeneran por lo que el procedimiento puede repetirse en el momento en que esto suceda.

Factores de riesgo

Infección activa anterior (por ejemplo, un resfriado u otra infección viral)
Embarazo
Diabetes que no está controlada
Peso por arriba de 250 libras
Uso de esteroides a largo plazo
Problemas con la coagulación de la sangre

Cada uno de estos factores influye en la capacidad del cuerpo para sanarse a sí mismo.

En general, cuanto mejor sea la salud de un paciente, mayores serán sus posibilidades de un procedimiento exitoso.